3.3.13

Las técnicas del telar de bastidor

Hoy quiero hacer un post resumen de cómo se trabaja en el telar de bastidor.

Como sabéis un telar de bastidor no es nada más que un marco con clavos en los cuatro lados. Puede variar de tamaño, de material, puede ser fijo o regulable, puede tener los clavos distribuidos de diferentes maneras... pero esencialmente es eso, un soporte cuadrado con un montón de clavos. Supersencillo.

Y precisamente esta sencillez en la construcción nos permite utilizarlo de muchas formas distintas. Si uno empieza a investigar este tipo de telar verá que en los diferentes países y a lo largo del tiempo ha recibido diferentes nombres (telar cuadrado, telar manual, telar de puntillas, telar de agarradores...) y las técnicas empleadas también varían. Es una delicia para los fans de las multiherramientas y también un lío enorme. Pero creo haber sido capaz de poner un poco de orden en toda esa información, sintentizando las diferentes técnicas en los ocho tipos que describo a continuación. Espero que os sirva de punto de partida para experimentar por vuestra cuenta. Considerad que se trata sólo de una descripción a modo de visión general. Dentro de cada técnica hay multitud de puntos, variantes, hermanamientos con otras técnicas textiles e infinitas posibilidades creativas. Ya sabéis... el sky is the limit!

1. Tejido continuo:
Con esta técnica, la urdimbre y la trama se tejen a la vez. El resultado es un tejido al bies. Para tejer con esta técnica es necesario que el bastidor (en caso de no ser regulable) tenga clavos también en todas las esquinas.
 
2. Tejido en dos capas con aguja:
Con este método se crea la urdimbre en una primera capa y la trama en una segunda capa utilizando una aguja de tapicería en la que enhebramos el hilo.
3. Tejido en cuatro capas con aguja. 
En la técnica anteriores bastaban dos capas para completar el tejido: la primera para la urdimbre y la segunda para la trama. En esta técnica sin embargo, tanto la urdimbre como la trama se componen de dos capas cada una, por lo que el tejido final constará de cuatro capas. El proceso puede hacerse de dos maneras:
a)      Urdimbre – trama – urdimbre – trama tejida.
b)      Urdimbre – urdimbre – trama tejida – trama tejida.
Esta forma de trabajar era la habitual para los telares de bastidor de formato pequeño tan populares en los años 20 y 30 en EE.UU y algunos países europeos.

 
4. Tejido en dos capas con ganchillo:
Al igual que la técnica anterior, la primera capa crea la urdimbre y la segunda la trama, pero en este caso utilizamos una aguja de ganchillo para pasar la trama a través de la urdimbre. Esto supone que no es necesario cortar de antemano la cantidad de hilo necesaria para completar toda la trama, ya que no hay que enhebrarlo. Esta técnica también presenta diferencias con la anterior a nivel formal: la primera es que al arrastrar el hilo con el ganchillo de izquierda a derecha en cada vuelta, la trama se duplica, es decir, cada pasada de la trama tendrá dos hebras en lugar de una (o cuatro, o seis, si usamos el hilo doble o triple). La segunda consecuencia es que los lados derecho y superior del módulo quedarán ‘abiertos’, es decir, que la urdimbre no atrapa la trama, de manera que si sacásemos el módulo del bastidor recién tejido, la trama se nos escaparía. Por ello requiere un trabajo de acabado que puede ser realizado de varias maneras. La más habitual es ir sacando cada lazada de los clavos con ayuda de la aguja de ganchillo e ir pasando cada una una por dentro de la anterior. Esta es la técnica que enseño en los talleres de inciciación al telar, ya que me parece la más fácil y rápida.
 5. Tejido anudado: 
Con esta técnica no creamos un tejido propiamente dicho, sino una retícula anudada. Primero se colocan los hilos en horizontal y vertical y luego se anudan las intersecciones con otro hilo.
6. Tejido tipo rejilla. 
En América Latina a veces se refieren a un telar de bastidor cuadrado como ‘telar puntilla’ y la técnica empleada consiste en entrecruzar no sólo hilos verticales y horizontales, sino también diagonales. El resultado es una especie de rejilla que tiene mucho en común con las utilizadas en asientos de sillas (tradicionalmente hechas con ratán).
El llamado telar puntilla tiene los clavos muy separados, pero podemos adaptar la técnica a nuestro telar de bastidor pasando el hilo alrededor de dos o tres clavos a la vez.
 7. Tejido radial.
 En esta técnica la urdimbre se coloca de forma radial, pasando siempre por el centro. La trama se trabaja en espiral. Esta es la técnica usada para los denominados ‘telares de flores’ y también se relaciona con el encaje ñandutí o el encaje de Tenerife.
8. Tejido de punto.
Esta es una técnica que genera un tipo de tejido elástico similar al obtenido al tejer con dos agujas. Para aplicarla necesitamos que nuestro telar de bastidor sea regulable, de manera que podamos colocar dos de los lados muy próximos entre si. Es decir, estaríamos convirtiendo nuestro telar de bastidor en lo que se conoce como telar azteca.

2 comentarios:

  1. Chica pues voy a tener que mandarte a mi hermano que me haga el dichoso telar poqrue el me dice que no se pueden clavar los clavos asi, uno seguido de otro porque la madera se abre.. y bueno yo veo que tu telar esta perfecto!! Porras!! quiero una Laura en mi vida!

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  2. Anónimo5/8/14 00:50

    una pregunta que posibilidad de tejidos se puede lograr con este telar ? pliis responde GRAXIAS

    att : I love dalmata :3

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